Creado el: Vie, 06/03/2015 - 07:45 por Palabra Maestra

Universidades, desconectadas de la realidad laboral

La búsqueda de empleo para los recién egresados es todo un desafío. Esta dificultad puede estar relacionada con la falta de conexión entre las universidades y los empleadores.

Las altas cifras de desempleo y empleo informal en jóvenes latinoamericanos hablan por sí mismas. De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo, hay ocho millones de jóvenes sin empleo y 27 millones en actividades relacionadas con el subempleo y el sector informal, lo que no les genera ingresos significativos ni buenas condiciones laborales.

Para analizar con más profundidad este difícil panorama, el Banco Mundial realizó una entrevista con Wendy Cunningham, experta en economía laboral y desarrollo juvenil del Banco Mundial, para analizar esta situación.

De acuerdo a la experta, la situación educativa en América Latina es crítica porque, aunque hay instituciones educativas de alta calidad, existen muchas que no cumplen ciertos estándares y esto dificulta la inserción laboral de jóvenes en empleos que les permitan generar mejores condiciones de vida e incluso ejercer su profesión.

En algunos casos: "Muchas de estas universidades no están conectadas con el mundo laboral y ofrecen carreras que no son demandadas o enseñan habilidades que no están al nivel de lo que se necesita en el mercado. Desafortunadamente, demasiados estudiantes de estas universidades se gradúan con una deuda financiera enorme y pocas habilidades adicionales que les permitan tener un trabajo y pagar sus deudas", afirmó Cunningham en dicha entrevista.

Además del inconveniente de la conexión de la realidad laboral y la educación, existen también obstáculos en la forma de reclutar jóvenes para buscar trabajo. Muchas veces, las empresas buscan sus nuevos candidatos a través de redes personales o sus propios empleados, lo que dificulta que perfiles de recién egresados puedan ser tenidos en cuenta.

Ahora, con respecto a cómo mejorar este vínculo entre empresas y universidades, Cunningham propone lo siguiente: “En muchos países desarrollados, los educadores y las universidades forman alianzas para la investigación, para que los estudiantes hagan las prácticas en las empresas, y comparten sus profesionales cuando los empleados de la empresa dan clases en las universidades. Hay mucho espacio en América Latina para expandir estos arreglos para que las universidades estén más presentes en empresas, y viceversa”. Es decir, se necesita buscar una mayor cercanía entre el sector empresarial y educativo para que la inserción laboral de los jóvenes sea más rápida y ventajosa para ellos, en cuanto a aprendizaje, salario y condiciones laborales se refiere.

Le recomendamos consultar la entrevista completa en: www.bancomundial.org

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