Marketing educativo: una apuesta por el crecimiento de las instituciones

Una tendencia que toma cada vez más fuerza y que encuentra en los docentes una parte fundamental para su ejecución.

La educación es una apuesta que debe ser pilar en cualquier plan gubernamental entendiendo que son las sociedades más y mejor educadas las que tienen el control para asegurar un mayor crecimiento económico, una calidad de vida más elevada y la posibilidad de desarrollo.

Sin embargo, no todo debe estar ligado a las decisiones del gobierno, existen muchas oportunidades de desarrollo a partir de acciones internas, de decisiones de cambio y de elementos que quizá en primera medida pueden sonar poco ortodoxos, pero que bien analizados abren una gran oportunidad de crecimiento y mejora.

Una de esas acciones que puede cambiar el actual modelo y mejorar en varias vías a las instituciones es la inclusión de estrategias y elementos de mercadeo, pero no solo aquellas que favorecen al negocio, no aquellas que se usan para vender, para promocionar y mostrar, para captar más clientes. Esas pueden ser importantes, claro, (como lo son para todo negocio) pero, ¿qué tal si se aplican modelos que vayan al estudiante, al docente, a la familia y la escuela como una clave de crecimiento más allá del económico?

El marketing es un campo que siempre se ve ligado al desarrollo de mercados donde las personas son vistas como clientes, donde el producto es lo primordial y todos los beneficios se los lleva la empresa. Sin embargo, esta es una premisa que ha venido cambiando con el tiempo puesto que en la actualidad el mercadeo ha evolucionado para cambiar dos cosas de gran importancia.

1. Ya no está orientado a los productos sino a las personas.

2. Las personas ya no se entienden como clientes sino como usuarios, como seres, como lo dice la palabra, “personas”.

Si se tienen en cuenta principios como los antes mencionados, entre otros, en el tema educativo se puede generar un impacto positivo, esto de la mano del uso de técnicas de mercadeo que busquen el mejoramiento de la organización y el fortalecimiento de las debilidades permite que se logren grandes cosas.

En esa medida el marketing educativo abre una puerta y un abanico de opciones que trae beneficios en diferentes frentes:

La escuela

Una estrategia sólida de mercadeo permite posicionar a la institución educativa, mejorar su percepción de marca, estar en el “top of mind” de la comunidad, mejorar sus posibilidades de crecimiento, desarrollo, infraestructura, economía, etc. Sin duda alguna permite que se mejoren las condiciones para la escuela tanto como empresa, como centro de enseñanza.

Los docentes

Dentro de la estrategia se incluye la constante capacitación y formación a los docentes, esto asegura que los maestros estén a la vanguardia en sus respectivas áreas de enseñanza, que se mejoren sus habilidades, competencias y posicionamiento en los escalafones de medición.

Estudiantes

Sin duda alguna unos de los grandes ganadores son los alumnos ya que pueden contar con mejores programas académicos, docentes mejor preparados, sistemas y mecanismos de medición, acompañamiento y seguimiento más desarrollados. Asimismo la estructuración de una estrategia de marketing educativo genera impacto en el ambiente escolar, la relación con docentes y compañeros, apropiación respecto a la institución educativa y la posibilidad de obtener más y mejores resultados.

Padres de familia / acudientes

Contar con una institución educativa que se estructura y actualiza bajo un modelo de mercadeo donde lo más importante sean los programas académicos, los estudiantes como razón de ser. Una parte fundamental de esto es pensar que la razón de ser de las instituciones educativas son los estudiantes y su cuerpo docente, ya que sin uno u otro la escuela vista como negocio y como centro de formación no funciona, no se logran los objetivos y su fin no se lleva a cabo. También porque son éstos quienes finalmente consiguen posicionarla, ponerla en los primeros puestos y hacerla referente para que más alumnos quieran ingresar.

Visto de otra manera, el marketing educativo es una herramienta capaz de darle a las instituciones la posibilidad de adaptar su oferta a la demanda generando servicios y programas pensados en la satisfacción de las necesidades del cliente directo (los estudiantes) y el indirecto (las familias).

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
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Cristhian Herrera

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