Protagonistas Premio Compartir

Germán E. Hernández Sánchez
Maestro ilustre

Germán Esteban Hernández Sánchez

Maestro de
Ciencias Naturales

Gimnasio Campestre Los Arrayanes

Bogotá D.C.

A vivir la Ciencia

Pedagogía de la pregunta: aportes para la configuración de nuevos imaginarios en la enseñanza de las ciencias naturales.

La búsqueda de la verdad

¿Para qué enseñar lo que se enseña?

Esta sin duda, es una de las preguntas con mayor incidencia en la vida del docente y no porque la respuesta esté lejos de su misión formativa, sino porque día tras día su comprensión, implica también el planteamiento de un conjunto de acciones que hagan frente al vertiginoso avance tecnológico y a los múltiples y cambiantes modos de vida que explora la sociedad actual.

En las Ciencias Naturales particularmente, el reto desde el ejercicio profesional del docente, está encaminado a propiciar que los y las estudiantes comprendan que la Ciencia tal y como se conoce hoy día, es el producto de una construcción histórica descrita por seres humanos que pensaron como cualquier otro, que se formularon preguntas que cualquier sujeto se haría a propósito de su interacción con el entorno; pero que pudieron resolverlas, en una búsqueda incesante y desinteresada de la resignificación y reconfiguración de su propia verdad.

Ir más allá = Vivir la Ciencia

¡A VIVIR LA CIENCIA! es un proyecto que le apuesta a que los y las estudiantes amplíen su visión del mundo, a que tengan criterios para movilizarse en él y a que elaboren argumentos desde los cuales puedan defenderlo; para que con ello, adquieran habilidades y actitudes que respondan a las maneras como lo perciben, como lo comprenden y como lo transforman.

Pero, ¿Cómo movilizar la pedagogía de la pregunta en una propuesta de intervención metodológica para la enseñanza de las Ciencias Naturales?

Difícil, pero no imposible. Y si de movilizar se trata, el semáforo permitió en una primera fase denominada MOVILIZANDO MENTES CONCIENCIA,  explorar los diferentes saberes que constituyen la formación integral de los y las estudiantes y que se convierten en una excusa para facilitar la evaluación formativa,  aproximándolos de manera directa con la actividad científica.

No obstante algo hacía falta para que el proceso tuviese más y mejores resultados: que fuesen los estudiantes quienes se preguntaran y tuvieran la pericia para resolver sus propias preguntas. Nace entonces una segunda fase del proyecto denominada: A VIVIR LA CIENCIA, cuyos días inician con la generación de CONTEXTOS reales diseñados por el docente, que permiten que los estudiantes organizados en equipos colaborativos, formulen una PREGUNTA CIENTÍFICAMENTE RELEVANTE (PCR),  como punto de partida para una ruta de investigación (Ver figura N°1), que da cuenta de sus propias motivaciones e intereses.

Figura n°1: ruta metodológica - Fuente: autor

Posteriormente cuando los carros (equipos colaborativos) están listos para arrancar, se encuentran con un semáforo en rojo, que aporta herramientas teóricas y experimentales para su saber- saber como hombres y mujeres de Ciencia. De este modo, a través de EXPERIENCIAS DE APRENDIZAJE (apoyadas en elementos de la pedagogía conceptual) y de EXPERIENCIAS PRÁCTICAS  (fundadas desde protocolos experimentales) se supera en primera instancia el lenguaje cotidiano para adentrarse en las amplias vías del quehacer científico. Continúa la carrera con un semáforo en amarillo, que propicia el fortalecimiento de valores y actitudes para el saber- ser, con estrategias de intervención didáctica como el PEATÓN PENSANTE, (abarca actividades como el club de lectura, los video- talleres, foros y paneles de discusión); que se acompaña de un MATCH (juego de competencias afín al tópico generativo).

Finaliza con un semáforo en verde, que reconoce la pericia activa de los y las estudiantes conforme a su saber- hacer con actividades como ¡AL TALLER! En donde ponen a prueba su creatividad por medio de actividades de simulación de casos y producciones audiovisuales (sketch), que tienen su punto de encuentro en la estación de servicio (momento para la retroalimentación), en el que se socializan y evalúan las experiencias de investigación y las respuestas a las PCR’s formuladas, con un círculo de la palabra, momento en el que se exponen los resultados a través de diagramas heurísticos mientras se comparten saberes, dulces y alimentos tradicionales, entre los equipos colaborativos.   

Vivir para ser felices

El saber científico ha representado para la enseñanza de las Ciencias Naturales al interior del Gimnasio, la ejecución de unas acciones sociales en el aula que han superado el discurso unívoco entre docente y estudiantes, y que van más allá de llenar un tablero o de elaborar una actividad en la que se pregunta por un saber especializado; ha significado para el ejercicio pedagógico, un proceso de interacción, comprensión y relación entre sujetos; en el entramado de un mestizaje cultural y cognitivo que avanza hacia la consolidación de una verdadera comunidad científica escolar.

A pasos de gigante

¡A VIVIR LA CIENCIA! Ha traído consigo la reconfiguración de los tradicionales espacios de clase, a semilleros de investigación especializados (Ver figura N°2), a partir de los cuales nace la REVISTA ESPIRAL (ISSN: 2422-149X), publicación institucional  que reúne las experiencias de investigación más significativas de los y las estudiantes del Gimnasio en torno al saber, al hacer y al ser científico. Adicionalmente, sus posibilidades como proyecto integrado de área, han representado un punto de partida para otros ambientes académicos que se han nutrido desde la práctica docente, con el diseño y ejecución de estrategias pensadas para el estudiante, en función de sus gustos y centros de interés.

Figura n°2: semilleros de investigación - Fuente: autor

Para terminar

Luego de VIVIR LA CIENCIA, El GIMNASIO CAMPESTRE LOS ARRAYANES se proyecta para 2016 hacia una REVOLUCIÓN DE LAS CIENCIAS, tercera fase del proyecto en la que se propiciará la formación de pequeñas comunidades científicas especializadas, capaces de diseñar, implementar y evaluar a través del trabajo colaborativo, rutas de investigación variadas y novedosas, envueltas con la creatividad y curiosidad innatas de los y las estudiantes.