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Cambio climático basado en proyectos

Si queremos lograr aprendizajes significativos para que los estudiantes enfrenten los desafíos del siglo XXI debemos repensar la educación.

Octubre 6, 2020

La educación actual debe enfocarse en la articulación de proyectos que permitan en los educandos desarrollar las habilidades del siglo XXl. En ese orden de ideas, las Ciencias Naturales juegan un papel fundamental para abordar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para potenciar en los estudiantes y la comunidad educativa una mirada holística de las necesidades y problemas que perjudican la sociedad, para conseguir una transversalización de áreas o núcleos para tal fin.

Para lograr este propósito, retomaré los aportes que he realizado desde diversas experiencias (siendo docente de las instituciones educativas El Comercial de Envigado, El Salado e IDECAP de Medellín) y estrategias, donde he podido analizar los problemas socioambientales del entorno y desarrollar proyectos de alto impacto en la comunidad.

Entre los múltiples proyectos que he desarrollado con mis estudiantes, dos están centrados en el tema de la calidad del aire y el cambio climático y han sido trabajados de la mano de los grupos de investigación, “Gestores de Conciencia Ambiental “y “Defensores del aire”. Con estos grupos se elaboraron los proyectos “Jardines purificadores del aire solares” “Máquinas transformadoras de humo a combustible”, respectivamente.

La primera propuesta surgió debido a los problemas del aire, hace aproximadamente cuatro años en Envigado, donde incluso se les prohibía a los estudiantes realizar Educación Física en horas de la mañana. Por tal motivo, se conformó el grupo de investigación para indagar una posible solución mediante la construcción de jardines hidropónicos con plantas purificadoras del aire recomendadas por la NASA.

Sin embargo, en los primeros intentos la iniciativa no fue viable porque por las fuertes lluvias los jardines se inundaban o eran derribados. Para mejorar estas dificultades se implementaron sistemas de riego solar para aprovechar las energías renovables acompañados de las plantas recomendadas por la NASA para purificar: Espatifilo, Areca Palma, Diente de León, Potos, Cinta, Ficus robusta, Palmera China, Tronco de Brasil, Hiedra inglesa, Palmera China.

Por medio de este proyecto se hicieron convenios con la Secretaría de Medio Ambiente de la ciudad y mediante campañas virtuales y visitas programadas a instituciones, escuelas, universidades y fundaciones, se capacitó a la comunidad para generar una solución en conjunto.

Finalmente, mediante una aplicación llamada Ambiciti para medir la calidad del aire, se ha realizado monitoreo y sistematización de los datos y hemos logrado pasar de alerta roja ha estado moderado amarillo. La meta es conservar y llegar a verde (estado sano) replicando el proyecto.

La segunda experiencia del grupo “Defensores del aire”, utilizó los informes de la Organización Meteorológica Mundial, donde comprobaron que la concentración atmosférica de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero ha aumentado en más de un 30% en la tierra: en los últimos 130 años el mundo se ha calentado aproximadamente 0,85ºC a causa  del consumo de combustibles fósiles, ocasionando problemas en la salud de la comunidad, afectando flora, fauna y generando desastres naturales en el municipio de Envigado.

También se analizaron los aspectos negativos del fracking o fracturación hidráulica, para extraer gas o petróleo, que genera consecuencias como la contaminación atmosférica por la liberación de desechos tóxicos. Para mitigar esta problemática los estudiantes construyeron tres prototipos de máquinas que absorben el dióxido de carbono y se mezcla con microalgas para obtener biodiesel.

Esta iniciativa tuvo su propio proceso: el primer prototipo no captaba bien el CO2 y el segundo, aunque se aumentó el tamaño de las aspas para contener los gases carbónicos, no dio los resultados esperados. Finalmente, con el tercer prototipo se logró extraer el humo y contaminantes de la atmósfera y mediante un circuito interno integrado a un sistema de filtro, generó diferentes procesos químicos de floculación, sedimentación y decantación de microalgas que obtuvieron de los sedimentos de roca de la quebrada que está cerca de la institución, para generar un biocombustible o biodiesel.

Este proyecto busca generar medidas para combatir el cambio climático y sus efectos haciendo uso del STEM: mediante el uso de energía eólica en la succión de dióxido de carbono, que, mediante un proceso químico de emulsión con microalga genera biocombustibles que pueden compararse con el Diesel utilizado para los autos.

Los investigadores de este proyecto comprobaron que el uso de biocombustible con microalgas reduce en un 74% la emisión de gases del efecto invernadero en la atmósfera, para mitigar los efectos del cambio climático y su fabricación puede generar treinta y dos mil empleos formales, propuesta que se está comenzando a replicar por el municipio.

Si queremos lograr aprendizajes significativos para que los estudiantes enfrenten los desafíos del siglo XXI debemos repensar la educación en términos de proyectos que permitan cuestionar a los educandos y sean evaluados no sólo de forma sumativa, sino formativa, donde los estudiantes exploren las necesidades del entorno. Además, esto puedo conseguirse mediante el trabajo en equipo, generando proyectos como los anteriormente planteados, que permitan un aprendizaje significativo y la adquisición de competencias para formar ciudadanos responsables y comprometidos con la comunidad.


Imagen de Pexels en Pixabay

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Escrito por
Docente e investigador en Envigado, Antioquia, Colombia.
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Ángel Yesid Torres Bohórquez
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