Creado el: Lun, 02/02/2015 - 11:36 por Palabra Maestra

Educación socioemocional en colombia: una oportunidad para el cambio

En el mundo los sistemas de educación han aspirado a formar individuos capaces y dispuestos a contribuir positivamente a la vida en sociedad.

Contrario a las creencias populares, se ha demostrado que para la mayoría de los estudiantes las competencias socioemocionales no son el resultado de predisposiciones biológicas innatas o de experiencias tempranas en el hogar. Antes bien pueden ser enseñadas, reforzadas o transformadas a través de instrucciones impartidas en las escuelas. Incluso se ha descubierto que los años escolares es la etapa propicia para intervenir en el desarrollo de estas habilidades.

En el mundo los sistemas de educación han aspirado a formar individuos capaces y dispuestos a contribuir positivamente a la vida en sociedad. En algunos periodos históricos las escuelas se han centrado en la enseñanza de conceptos y habilidades netamente académicas asi mismo, se ha considerado una responsabilidad exclusiva del hogar o de la comunidad el desarrollo social y emocional de los niños y jóvenes. Sin embargo, en las últimas décadas ha resurgido un interés por que las escuelas contribuyan a cultivar las facetas no académicas de los estudiantes. uno de los argumentos más persuasivos para abogar por la adopción de enfoques educativos que enfaticen el aprendizaje socioemocional es que, en la práctica, es imposible divorciar las dimensiones académicas y socioemocionales del ser humano. a mi modo de ver, hay tres razones principales que sustentan este argumento.

En primer lugar, los estudiantes aprenden sobre sí mismos y sobre la manera como se deben relacionar con los demás a través de las interacciones cotidianas con sus pares, maestros y demás miembros de la institución educativa, incluso cuando las dimensiones socioemocionales no se abordan de manera explícita o intencional. por ejemplo, cuando un profesor solucio- na un conflicto utilizando estrategias pacíficas, provee un modelo de comportamiento que sus estudiantes pueden emular.

En segundo lugar, se ha demostrado que los estudiantes que logran desarrollar una mayor capacidad para regular y expresar sus emociones, controlar sus impulsos, y perseverar ante las dificultades, tienen una mayor probabilidad de obtener resultadospositivos en la escuela y en otras etapas de la vida. En tercer lugar, un número creciente de estudios sugiere que el clima social y emocional del aula puede afectar la motivación, la dedicación y el desempeño académico de los estudiantes.

En varios lugares del mundo se pueden encontrar iniciativas para la educación en valores y derechos humanos, educación para la paz, educación ciudadana, habilidades para la vida, inteligencia emocional y aprendizaje socioemocional, algunos de estos programas se limitan a impartir conocimientos sobre valores, democracia o derechos humanos, pero muchos se enfocan en desarrollar competencias, motivaciones y disposiciones que facilitan la puesta en práctica de dichos valores y principios.

En general los programas que desarrollan habilidades o competencias específicas, tales como la escucha activa, la toma de perspectiva, y la empatía, tienden a producir mejores resultados que aquellos que no incluyen componentes prácticos.

Las conclusiones de los estudios sobre programas de educación socioemocional, expresan que los que son secuenciados (o que tienen actividades coordinadas y con una progresión lógica para desarrollar las competencias de los estudiantes), interactivos (en los que se permite que estudiantes y maestros practiquen sus habilidades), enfocados (con actividades dedicadas al desarrollo de competencias específicas) y explícitos (en los que se defi en claramente las competencias que se quieren desarrollar), pueden ser muy efectivos para mejorar las habilidades socioemocionales, reducir los problemas de conducta, incrementar los comportamientos prosociales, e incluso mejorar el desempeño académico de los estudiantes.

En colombia los niños que crecen en contextos con altos índices de violencia doméstica o comunitaria,tienen una mayor probabilidad de aprender y repro- ducir esos comportamientos agresivos y violentos en la niñez y más tarde en la vida. sin embargo, esto solo ocurre cuando desarrollan sesgos que les llevan a prestar más atención a las claves hostiles en su entorno, cuando tienen a su disposición más estrategias agre- sivas para solucionar conflictos, y cuando aprenden que la violencia es una forma eficaz y aceptable de res- ponder ante provocaciones. si las escuelas reconocen las necesidades socioemocionales de sus estudiantes y trabajan en desarrollar estrategias positivas para manejar las emociones y afrontar las difi ultades, no solo contribuirán a promover el bienestar y las oportunidades de sus estudiantes, sino que también aportarán a crear una mejor sociedad.

Aunque la mayoría de los estudios sobre la efectivi- dad de programas para el aprendizaje socioemocional se ha llevado a cabo en países de altos recursos y sin presencia de confl to armado, los resultados justifi an una postura optimista con respecto al potencial del aprendizaje socioemocional en el contexto colombiano. En efecto, las competencias ciudadanas impulsadas por el Ministerio de Educación, y el programa aulas en paz (pap) implementado en varias regiones del país, constituyen excelentes ejemplos de iniciativas que pueden hacer una diferencia positiva en nuestro país. la educación socioemocional no es la solución a todos los retos que afrontan los estudiantes colombia- nos. sin embargo, tampoco es opcional. reconocer que las habilidades de los estudiantes son moldeadas por sus experiencias en la escuela, incluso cuando no nos lo proponemos, nos da la oportunidad para ser más intencionales, explícitos y efectivos en su enseñanza. las herramientas existen, pongámoslas en práctica. 

 

 

 

*Imagen tomada de:DjLu CoLombia www.fLiCkr.Com/juegasiempre

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