Urgen voces que determinen oportunidades de aprendizaje para todo el género femenino, por que no se trata de recibir educación, sino de aplicarla en la cotidianidad.

En el día de la mujer (8 de marzo), cantidad de artículos de diferentes matices fueron publicados en honor a nosotros las mujeres, desde la celebración por grandes logros alcanzados en últimos tiempos por el género femenino, hasta las tristes cifras de maltrato y feminicidios en el país. Los diversos textos leídos me invitaron a la reflexión que desencadenó en una pregunta: ¿por qué no contamos con una clase de equidad de género?

Una clase que promueva la igualdad de derechos y deberes en hombres y mujeres; hay que recordar que no son sólo las mujeres en este país son las que sufren de algún tipo de maltrato, hombres también, y a ellos al igual que a nosotros se les debe enseñar que ante cualquier circunstancia el respeto debe primar y más importante aún, que todos poseemos una voz con eco cuando se lucha por un bien común.

Al igual que la clase de educación sexual, la de equidad de género debería ser impartida desde los grados elementales. Enseñar a la niñas que serán futuras profesionales y/o madres, que su condición de mujer es de infinita responsabilidad y por ello deben aprender a exigir, que no existe el sexo débil, que su cuerpo les pertenece y por ende deben empoderarse de ellos en la misma medida en que dominen su mente.

LA EQUIDAD VA DE LA MANO DE LA EDUCACION, esta máxima no da espacios a conjeturas, en la medida que niñas, adolescentes y mujeres tengan acceso a espacios que generen consciencia de lo femenino se irá cerrando la brecha de inequidad.  

Una clase que promueva la igualdad de derechos y deberes en hombres y mujeres; hay que recordar que no son sólo las mujeres en este país son las que sufren de algún tipo de maltrato, hombres también, y a ellos al igual que a nosotros se les debe enseñar que ante cualquier circunstancia el respeto debe primar y más importante aún, que todos poseemos una voz con eco cuando se lucha por un bien común.

Una vez más, son las aulas el escenario perfecto para la construcción de identidad, en este caso la femenina. Si desde pequeñas en el colegio y casa nos enseñan a consolidar nuestra autoestima, a entender la magia del cuerpo femenino con sus ciclos, nos transmiten el gran legado que han dejado numerosas mujeres a través de la historia (líderes políticas, activistas, artistas, maestras espirituales, entre muchas otras) le estamos apostando a la prevención de escenarios indeseados de violencia, por el contrario se está promoviendo una mayor participación de la mujer en la sociedad.

Es indispensable que tengamos mayor visibilidad, más mujeres deben ocupar puestos en la arena pública, exigiendo igualdad de salarios. Urgen voces públicas que determinen oportunidades de aprendizaje para todo el género femenino; por que no se trata únicamente de recibir educación, se trata de aplicar ésta en la cotidianidad.

En respuesta a mi pregunta, creo que sí debemos tener una clase de equidad de género en colegios y universidades; sueño con un país donde el progreso educativo de la mujer le permita expandir sus oportunidades y participar activamente de la economía, política y sociedad colombiana.

 

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
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Melissa Hernández

Coordinadora de incidencia Política de la Fundación Compartir

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