Expertos recomiendan llevar a cabo una metodología pedagógica que se fundamente en el bienestar de los estudiantes.

Una de las grandes críticas a los sistemas educativos contemporáneos, es que se está dando mayor importancia a la obtención de resultados cuantificables mientras se ignora la formación del carácter de los estudiantes para hacer frente a los posibles retos de la vida. Hoy en día, no sorprende que los recién graduados salgan del colegio sin saber cómo manejar su vida o qué propósito darle. Por esta razón, la necesidad de formar a los jóvenes en competencias blandas, es ahora una tendencia que crece exponencialmente.

En una entrevista con Semana Educación, Tom Harrison, director de Educación del Jubilee Center of Character and Virtue de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), dijo que los modelos tradicionales de educación se han anclado en evaluar a los estudiantes mediante pruebas, cuando lo que realmente importa es desarrollar y potenciar las habilidades de los estudiantes. La educación positiva, según Harrison, se basa en crear en las aulas un ambiente con una mayor atención y pensamiento positivo y holístico: “Es necesario que estimulemos su sentimiento de autosuficiencia y expectativas de éxito en la vida”, agregó.

Dentro de esta nueva tendencia de formar a los jóvenes en competencias blandas, se han fundado metodologías y filosofías de enseñanza como lo es la educación positiva. Este tipo de educación se basa en la psicología cognitiva, la neurociencia y las mejores prácticas del aprendizaje, y se diferencia de otros enfoques que incluyen las habilidades socioemocionales y las competencias ciudadanas.

La educación positiva ofrece herramientas para la formación del carácter y el desarrollo de los procesos emocionales y motivacionales, de manera que los estudiantes se conviertan en agentes de cambio para el desarrollo de sus comunidades.

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
Compártalo
Califique este artículo
No hay votos aun

Contenidos relacionados

¡De ingeniera a docente!

En el año 2008 cambié la fría y alborotada Bogotá, por la cálida y tranquila Santa Marta.

Bienvenido al magisterio, profe

Un mensaje para los nuevos docentes de las instituciones públicas del país

La educación es cuestión del corazón

Como profesionales de la educación debemos interrogarnos sobre las tendencias actuales de la educación y no podemos dar la espalda al mundo globalizado en el cual estamos inmersos.