La Jornada Única: una necesidad ¿para quién?

Para el Ministerio de Educación, ampliar la jornada escolar diaria de los estudiantes colombianos con el propósito de mejorar sus resultados académicos en áreas claves de formación, plantea enormes desafíos para el país.

*Este escrito es producto del taller de sistematización de experiencias realizado por Compartir Palabra Maestra en la Universidad de Cartagena el sábado 4 de marzo de 2017.

Para el Ministerio de Educación, ampliar la jornada escolar diaria de los estudiantes colombianos, de seis a ocho horas, con el propósito de mejorar sus resultados académicos en áreas claves de formación, plantea enormes desafíos para el país.

Desde esta perspectiva, el gobierno nacional viene implementando en las instituciones educativas de Colombia de manera gradual la jornada única, como estrategia pedagógica para mejorar el nivel académico de los estudiantes; en el aprovechamiento del tiempo libre permaneciendo dos horas más en el colegio, esto implica un cambio total en el sistema educativo, debido a las necesidades que existen  para lograr satisfactoriamente la aplicabilidad de dicha jornada.

Julián de Zubiría Samper, educador e investigador pedagógico y director del Instituto Alberto Merani, considera que lo ideal es que esta ampliación de la jornada le permita al sistema educativo cumplir con una formación más integral, por lo que, en su criterio, es importante que se atiendan áreas poco abordadas en la educación regular como artes, educación física, formación en valores y desarrollo del pensamiento.

Ahora, la jornada única: una necesidad, ¿para quién?  

En este sentido; muchos padres de familias de la  I.E Instituto Técnico Agrícola de Lorica han visto en esta jornada, la fórmula  mágica a muchos de sus problemas. Puesto que no tenían quien cuidara a sus hijos, además se les está suministrando refrigerio (desayuno), y almuerzo recogiéndolos al salir de clase a las 2:40 pm; algunos han dicho mejor que un CDI (Centro De Atención Infantil) donde mis hijos aprenden, me los cuidan y alimentan.

Al analizar lo planteado, se observa que no existe unificación de criterios profundos entre lo que quiere el gobierno nacional a través de su Ministerio de Educación y lo que viven los padres de familia y los estudiantes. Son dos necesidades que podrían mejorar en la medida que cada uno de estos actores cumplieran su papel.

Por parte del gobierno, si este realizara un acompañamiento para la implementación de esta jornada, supliendo las necesidades de dotación, e invirtiendo en cada una de las instituciones mejorando su infraestructura (baños, biblioteca, laboratorios, comedores escolares, escenario deportivos y lúdico recreativo) y el nombramiento de docente especializado(psicoorientadoras, trabajadora social ) de modo que los estudiantes puedan expresar su potencial pedagógico en un ambiente óptimo de calidad; pero la realidad es cruda y dolorosa, esto no existe y el gobierno nacional se ha quedado solo en promesa.

Los padres de familias y /o acudientes de los estudiantes; que en muchos casos (abuelos, tíos, mamá, o papá divorciados) miran la jornada única como una salvación a sus problemas domésticos y se les olvida la responsabilidad social y constitucional que tienen con sus acudidos sin inculcarle el gran valor que tiene la educación, como único motor de salvación para mejorar su calidad de vida, buscando un mejor futuro.

Se hace necesario que se realice un diagnóstico de la corresponsabilidad del estado sobre el papel que cumple los diferentes actores de éste proceso llamado jornada única (gobierno, docentes, padres de familia y estudiantes). El papel de los docentes  es preponderante. Implica un mayor compromiso del maestro bajo parametros de integralidad y flexibilidad, para entender y visionar lo que el estado quiere lograr; que no es más  que demostrar a la comunidad internacional que  en Colombia avanzamos en educación ¿de qué manera?

Ah, y a los estudiantes ¿Alguna vez se les pregunto si querían la jornada única? ¿En qué consistía? ¿Qué tiempo les iba a quitar? Pensar si les gusta o no es una forma improvisada de lo que se está haciendo.

Referente a esto  Marta Elena Toledo asevera “¿es esto solo un problema  de tiempo al interior de los colegios? o ¿es un problema de calidad del docente y de su relación con el acto de enseñar? De seguridad es un problema que va más allá del tiempo de permanencia en los colegio porque con mayor peso específico depende de la calidad del docente, de su relación con el saber y, sobre todo, de la forma como trasmite ese saber; es más podríamos decir que a mayor tiempo más cansancio, menos interés, más estrés….”

Para finalizar; es de vital importancia precisar la opinión de expertos en pedagogía; para quienes la calidad de la educación, no radica únicamente en la implementación de la jornada única: “Tienen que buscar estrategias pedagógicas más adecuadas, formas de trabajo que lleven a los niños a mejores aprendizajes”, señala Rosa Julia Guzmán, directora de la maestría en pedagogía de la Universidad de la Sabana.

“Hay que formar maestros y hay que formarlos en las nuevas competencias. La parte más difícil es la que tiene que ver con la selección y formación de los maestros que la van a atender”, manifestó Julián de Zubiría, experto en pedagogía.

 “Hay que formar nuevos rectores que lideren pedagógicamente el proyecto, ahí es donde está el cuello de botella, sobre todo hay que cambiar el currículum”, agregó Julián de Zubiría.

“Hay que ver de qué manera hacen el mejor aprovechamiento posible de las horas adicionales que van a tener”, añadió Guzmán.

Todos ellos aseguran que los cambios de fondo no deben ir encaminados a que los estudiantes pasen más horas en las aulas en clase, se trata también de reestructurar las asignaturas que se trabajan en los colegios, un cambio que debe estar orientado por maestros y directivos más preparados.

Sin embargo, no se puede desconocer que la jornada única, es una herramienta que genera impacto en la comunidad educativa. Ahora bien:  ¿será que  permite mejorar la calidad de la educación?

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
Imagen de José Gregorio Martínez Burgos

José Gregorio Martínez Burgos

docente de ciencias naturales que labora en la I.E. Instituto Técnico Agrícola de Lorica – Córdoba. Maestrante de la Universidad de Cartagena.

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