Seres integrales

En búsqueda de una nueva sociedad estudiantil que basada en el perdón y la reconciliación logre construir una mejor Colombia.

Hace unas semanas el diario El Espectador publicó una columna titulada  “A mediar las habilidades sociales en los colegios”, en la que se hacía exposición de un nuevo estudio que evalúa las habilidades socioemocionales en jóvenes estudiantes de ciertos países, entre ellos Colombia.

Siempre es de aplaudir los buenos resultados de estudiantes en asignaturas como matemática, español y sociales. Sin embargo, es necesario empezar a mediar el aprendizaje de estos conocimientos con las habilidades emocionales del ser. La propuesta entonces es la de evaluar los logros de un alumno en sus  resultados académicos así como en su capacidad de compenetración social con sus compañeros.

Colombia necesita de generaciones que puedan lidiar con temas de reinserción y perdón, es aquí donde las habilidades socioemocionales de los colombianos deben brillar por su capacidad de compatibilidad en aras de cimentar una sociedad armónica

Haciendo referencia a las habilidades socioemocionales la columna del diario indica que:

Los investigadores descubrieron que se necesitaba la promoción de esas habilidades para tener éxito, no sólo en el colegio sino en la vida… no sólo es importante desarrollar un coeficiente intelectual, porque había personas con éxito en el colegio, pero que carecían de habilidades sociales para evitar actitudes violentas.[1]

Reestructurar los logros académicos es tarea tanto de padres como de profesores, es primordial que nos comprometamos con la construcción de una nueva sociedad estudiantil que involucre a jóvenes y niños con un nuevo concepto de responsabilidad en el aula de estudio, ya no sólo se trata de entender cómo funcionan las sumas y restas, sino concatenar el concepto de suma con el de cooperación: la unión hace la fuerza. No se trata de estudiar para pasar el examen o semestre, sino de guardar el conocimiento histórico, histriónico, filosófico, matemático, etc y aplicarlo en los ejercicios diarios de la vida misma.

Trabajar en la empatía, control y confianza devenga en “que estas habilidades contribuyan a que la gente encuentre buenos empleos y sea productiva. Personas con fuertes habilidades socioemocionales también podrían convertirse en buenos emprendedores”.[2]

La situación coyuntural que atraviesa el gobierno en temas sociales, específicamente hablando del proceso de paz, necesita de generaciones contemporáneas y futuras con capacidad de lidiar con temas de reinserción y perdón, es aquí donde las habilidades socioemocionales de los colombianos deben brillar por su capacidad de compatibilidad en aras de cimentar una sociedad armónica. Que mejor espacio que el aula de clase para fomentar valores sociales que beneficiarán no sólo al ser sino a su comunidad en general.


[1] http://www.elespectador.com/noticias/bogota/
[2] http://www.elespectador.com/noticias/bogota/

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
Imagen de Melissa Hernández

Melissa Hernández

Coordinadora de incidencia Política de la Fundación Compartir

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