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Stephen Hawking: más allá de las competencias del siglo XXI
Marzo 16, 2018

Stephen Hawking: más allá de las competencias del siglo XXI

Los niños y también los adultos debemos aprender, además de la manera de levantarnos cuando caemos, la importancia del esfuerzo en medio de las dificultades.

Con la muerte, el pasado 14 de marzo, de Stephen Hawking, el físico británico que quiso compartir con el ciudadano de a pie las maravillas del cosmos, se exalta el poder inmenso de la curiosidad y la voluntad humanas.

Una frase de Hawkins lo ilustra: “Quiero mostrar que la gente no necesita estar limitada por inhabilidades físicas siempre y cuando no esté discapacitada en su espíritu”.

A Hawking lo hemos visto en los Simpsons, en Big Bang Theory. “Breve historia del tiempo” ha vendido más de cien millones de ejemplares. Hace pocos años aparecieron sus fotos flotando en un avión que, volando en forma de montaña rusa, generaba momentos de gravedad cero. En youtube se encuentran incontables entrevistas, vistas por millones,  respondiendo con humor y precisión acerca de sí mismo y el cosmos.

Muy joven le fue diagnosticada una esclerosis amiotrópica lateral. No podía ni caminar, ni hablar, ni digitar un teclado. La tecnología, uno de los pilares de los profundos cambios que vivimos en la actualidad, permitió que pudiera comunicarse con nosotros alrededor de temas derivados de la pregunta máxima: ¿De dónde viene el universo? Los hoyos negros fue uno de los tópicos más importantes de sus investigaciones.

La tecnología, provista principalmente por Intel, a través de sensores y predictores de palabras e ideas, así como de traducción a voz, le permitió el vínculo permanente con el entorno, bien a través de entrevistas o en su interrelación con investigadores científicos. Más allá de las comunicaciones inmediatas, Hawkings se paseó a sus anchas por el cosmos.

Hablamos hoy de competencias del siglo XXI. Stephen Hawkings es el ejemplo, dada su situación de extrema discapacidad, del triunfo de la curiosidad y la tenacidad del espíritu, sin las cuales no es posible apropiarse y desplegar tales competencias.

Los niños y también los adultos debemos aprender la manera de levantarnos cuando caemos, la importancia del esfuerzo en medio de las dificultades. Y que debemos preservar y alimentar el despliegue de la curiosidad en los niños, antes de que la pierdan.

Stephen Hawking es un maestro de nuestra época.

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Gerente General Fundación Compartir
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