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Mayo 23, 2017

Cómo es evaluar propuestas en danza y teatro para el Premio Compartir

Reflexiones del ejercicio de evaluador de postulaciones al Premio Compartir para propuestas  de artes escénicas en escuelas y colegios de Colombia.

Cuando se tiene en frente una responsabilidad y al mismo tiempo el privilegio de conocer a través de unas cuantas lineas los procesos que pueden estar generando cambios significativos en las historias de vida de niños y jóvenes en las escuelas de Colombia, comienza la reflexión del propio evaluador en su ejercicio docente, como artista y formador. ¿Cómo evalúo a otro sino parte de mí mismo?

Surgen dudas sobre si estoy realmente listo para emitir juicios de valor y críticas constructivas sobre los procesos, propuestas y avances de cada trabajo desarrollado por los maestros de educación artistica de teatro y danzas en las escuelas. Pero afortunadamente el desarrollo de lineamientos de evaluación claros y la experiencia de Instituciones como Premio Compartir y la organización EntreLasArtes en la capacitación y acompañamiento a los evaluadores de procesos artísticos  ayudan a alejarnos de miradas sesgadas y subjetividades derivadas de nuestro ego y en ocasiones de la mirada cerrada que tenemos algunos docentes en nuestro ejercicio y formación.

Somos productos del sistema educativo de nuestros padres y abuelos, de viejas épocas y es necesario para el evaluador romper el molde y eliminar posturas filosóficas propias, creencias religiosas, prejuicios y demás ideas que eviten mirar los procesos más allá del papel, llamándonos a indagar y establecer si el quehacer pedagógico dentro del aula del evaluado va de la mano con el devenir histórico y actual de nuestros niños, jóvenes y sus comunidades.

La evaluación de una propuesta parte de una relación muy intima del evaluador y el texto. Se deben realizar varias lecturas ya que en cada momento se descubren nuevos elementos, los que no estaban en lo superficial o eran insignificantes, se convierten en elementos potenciales que dan valor o generan dudas en el escrito. Se reflexiona sobre la propuesta en la mañana, tarde y noche, ya que el ser humano se vuelve más reflexivo, intuitivo y critico en ciertos momentos del día. Antes de ser evaluadores somos seres sensibles, artistas y educadores.

Pero al final se debe ser objetivo y exigente con el fin de no caer en sesgos y escoger  la mejor propuesta. Hay que tomar diversas posturas para leer una propuesta de teatro y danza postulada a Premio Compartir, ya que con la postulación  se reconoce la labor del licenciado en educación artística, a los maestros de danza y teatro en su ejercicio y quehacer pedagógico, a veces anónimo en las aulas de clase. Todo esto hace que se conozca a profundidad no solo a la propuesta sino a su autor y el contexto donde se desarrolla.

En mi propia experiencia hay un compromiso muy grande con respecto a la educación del teatro y la danza en las aulas. Las escuelas, los territorios y el cuerpo (junto con sus posibilidades) requieren de espacios de expresión para crear un sinnúmero de posibilidades a través de la contemplación y resignificación de lo que está ahí y que se nos hacia aburrido y monótono. La educación artistica nos sensibiliza y nos rescata, nos permite volver a habitar nuestros cuerpos, nuestras mentes y fortalecer los tejidos socio-culturales en nuestros territorios.  Hay que estar preparados para este gran compromiso.

La anterior reflexión surge de una constante: muchos maestros de asignaturas basicas, que no están licenciados en educación artística han generado propuestas a partir de su sensibilidad ante las artes escénicas y generan procesos  de formación muy sencillos pero de gran valor pedagógico y didáctico; envían sus propuestas a Premio Compartir, pero al leer algunos de los escritos se evidencia que requieren cualificación de sus saberes en educación artistica. 

Aunque el ejercicio pedagógico es constante en el aula y parte de la relación maestro-estudiante, la educación artística requiere de un lenguaje específico para suscitar diálogos, discusiones y preguntas puntuales del maestro con otros maestros e instituciones, ante las necesidades y problemáticas del arte en las escuelas.

No se trata de limitar el ejercicio y la creación artistica en el aula sino en darles mayor valor y calidad de contenidos y didácticas  a los estudiantes que al fin y el cabo son los beneficiarios primarios del ejercicio formador en las aulas. El ejercicio docente artístico no se debe quedar quieto, tiene que actualizarse para estar preparados a los nuevos retos.

Muchos maestros manifiestan una problemática común en sus propuestas: "Se ha perdido la identidad cultural y la identidad de los territorios y la Colombianidad". ¿Qué bambuco, guabina o mapalé puede competir contra el reggaetón o demás expresiones urbanas o fenómenos culturales con los que se bombardean constantemente a los niños y jóvenes en los medios de comunicación y nuevas tecnologías?

Todos coinciden en una idea: La danza y el teatro rescatan nuestras tradiciones, mantienen vivos a nuestros ancestros y dan identidad a una nación que en estos momentos de globalización presenta  grandes retos al maestro artístico.

Continuamos en la búsqueda. Cada año esperamos ansiosos poder tener ante nuestros ojos la propuesta ganadora, que nos brinde los elementos para poder defenderla ante el grupo de jurados. Que podamos hacer la visita (sin importar la distancia) que nos ayude a recolectar más evidencias y fortalecer los argumentos para poder Compartir la innovación y la labor docente artística reflexiva y constante. Espero poder conocerlo a usted maestro de danza y teatro y poder verlo con toga y birrete en una gala de Premio Compartir Al Maestro para poder aplaudirlo desde mi silla, donde toda Colombia reconozca su valor, compromiso y experiencias en el aula de clase y en la construcción de identidad y de ciudadanía en Colombia y sus rincones.

Muchas gracias y a seguir trabajando.

Escrito por
Evaluador en Danzas y Teatro para el Premio Compartir
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