Imagen de Elías Said Hung

Elías Said Hung

Profesor titular de la Facultad de Educación de la UNIR (España).

Retos educativos bajo un horizonte de postconflicto

Publicado: Vie, 22/07/2016 - 14:00

No basta con que todos hablen de paz, ni que entendamos ésta desde el escenario del postconflicto, sino que pongamos nuestra mirada en los retos sociales y educativos que debe afrontar el país en general.

Colombia tiene ante sí un futuro donde la paz puede ser una opción real, pero no basta con los acuerdos hechos en la Habana, el plebiscito para validar o no los acuerdos, se requiere avanzar en un profundo marco de transformación social donde la educación se convierta en la base para garantizar el cambio del paradigma que ha marcado el destino de este país, en los últimos 60 años.

Mucho se ha debatido en torno al empleo de la educación para la promoción de la cultura de la paz y hasta se han suscrito alianzas orientada a tales fines (e.g. la Alianza Educación para la Construcción de Culturas de Paz), pero el escenario de violencia en Colombia ha permeado tanto  a todos los sectores sociales, que se hace necesario ahondar en el concepto de cultura de paz para que, no solo, se centre en el marco del conflicto armado que ha desangrado el país, sino que ayude a la formación de una nueva generación de ciudadanos y comunidad capaz de convivir pacíficamente entre pares, a favor del desarrollo de este país.

Colombia tiene muchos retos ante sí. Como sociedad no dudo de las capacidades que tiene este hermoso país para afrontarlos, pero se debe mirar más allá del postconflicto para avanzar en el desarrollo de acciones que terminen por lograr que la educación sea vista como el pilar de la transformación que se merece su sociedad.

Por ello, el trabajo impulsado desde alianzas como las citadas antes a modo de ejemplo, resultan claves para el desarrollo del país, sobre todo cuando recientemente la UNESCO se unión a ésta para favorecer la construcción de culturas de paz, pero también de los derechos humanos, la resolución de conflicto, la construcción de la democracia, entre otros temas afines. Todo ello, desde acciones que impulsen en el país una educación de calidad, pertinente, incluyente y humanista, orientado a la formación de los ciudadanos que necesita, a presente y futuro, Colombia para avanzar en su desarrollo.

Lo que aquí proponemos no es nuevo, pero si resulta significativo recordarlo, ya que las negociaciones y concreciones que se hagan alrededor de la paz en el país, deberían mirar la educación como sector prioritario para garantizar la transformación que Colombia demanda, luego de tantas décadas de conflicto. Para ello, no solo basta, con que todos hablen de paz, ni que solo entendamos ésta desde el escenario del postconflicto, sino que pongamos nuestra mirada en los retos sociales y educativos que debe afrontar el país, en general. Por ello, creemos necesario avanzar en el camino que ha venido transitando el gobierno nacional en materia educativa, sin dejar de lado la necesidad de fortalecer aún más, por ejemplo: la articulación de la educación y los sectores productivos; los niveles de acceso a la educación superior; la promoción de la educación técnica y tecnológica; el mayor aprovechamiento pedagógico de los avances tecnológicos (TIC), tanto en la promoción de nuevos modelos educativos, como el aprendizaje de las competencias que son requeridas para afrontar los retos del siglo XXI, por parte de los diferentes actores educativos (rectores, coordinadores, docentes y estudiantes, en especial), entre otros aspectos.

Colombia tiene muchos retos ante sí. Como sociedad no dudo de las capacidades que tiene este hermoso país para afrontarlos, pero se debe mirar más allá del postconflicto para avanzar en el desarrollo de acciones que terminen por lograr que la educación sea vista como el pilar de la transformación que se merece su sociedad, para la reducción los factores que favorecen la violencia de género y sexual, la proliferación de pandillas, la prostitución, la discriminación, el microtráfico, entre otros rostros que ha tomado la violencia en un país que se merece ser referente y ejemplo positivo para América Latina y el mundo. 

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Imagen de Elías Said Hung

Elías Said Hung

Profesor titular de la Facultad de Educación de la UNIR (España).

Compártalo

Investigador, consultor y SMAC con más de 10 años de experiencia profesional en los medios de comunicación social, medios digitales y las TIC en la educación.

Califique este artículo
Promedio: 3.7 (3 votos)