Creado el: Vie, 24/04/2015 - 17:16 por Palabra Maestra

Propuesta: la enseñanza de las ciencias sociales a través de la didáctica viva y la educación para una cultura de paz

La búsqueda del conocimiento a través de un proceso de aprendizaje que por medio de competencias científicas y ciudadanas promueve una cultura de paz

Dilia Elena Mejía Rodríguez
Maestro Ilustre, 2014
Ciencias Sociales y Filosofía
I.E. Normal Superior Montes de María, San Juan Nepomuceno

 

Propósito

Promover una cultura de paz mediante el desarrollo de las competencias científicas, comunicativas y ciudadanas a través de di- dácticas signadas por el diálogo, la reflexión y la búsqueda de conocimiento, donde los estudiantes son actores de su propio pro- ceso de aprendizaje.

Estrategia

El desarrollo de las competencias científi- cas se alcanza a través de una “didáctica viva” que favorece encuentros vivencia- les con el objeto del aprendizaje y su con- textualización (el qué y el para qué de lo aprendido), así como la puesta en marcha de proyectos de aula caracterizados por el análisis del contexto, la formulación de preguntas, el estudio de las problemáti- cas más relevantes que afectan a las so- ciedades en conflicto y el diálogo como herramienta de aprendizaje recíproco.

Primero, se utiliza una pedagogía del diálogo para desarrollar competen- cias comunicativas mediante el despliegue de didácticas variadas tales como la lectura interpretativa, argumentativa y propositiva de obras literarias. Con esto se abordan conceptos básicos de las Ciencias Sociales y se complementan con tertulias literarias, análisis de noticias periodísti- cas, radioforos y cineforos.

Luego, para desarrollar las competencias ciudadanas que fomenten la con- vivencia y la paz, se acude a la dramaturgia, la cual permite asumir diversos roles y así ampliar la comprensión de fenómenos sociales y políticos que han marcado la historia de su territorio.

Logros

La experiencia de la maestra es un referente local, regional y nacional en materia construcción de paz. Ella logra, a pesar de las ausencias del Estado, que sus estudiantes le apuesten a legalidad, a construir una sociedad más equitativa y respetuosa de la vida; en resumen, apostarle a la recon- ciliación en medio del conflicto. Además, han participado en diferentes eventos como el Foro Nacional de Competencias Científicas, IV Simposio Nacional de Formación de Investigadores y el Foto Educativo de Investigación del Departamento de Bolívar.

Las estrategias de la profesora Mejía ya han comenzado a ser utilizadas por sus colegas de trabajo, quienes reconocen y valoran su aporte al de- sarrollo de competencias a través del autodescubrimiento y reflexión.                                                                                    

¿Qué la llevó a formularme preguntas sobre la práctica pedagógica?

El sentimiento de impotencia que me generó la desmotivación de mis es- tudiantes, evidenciada en la apatía hacia la búsqueda del conocimiento social y la poca comprensión de los conceptos básicos en el área de Ciencias Sociales; además, las manifestaciones de pesimismo, desesperanza, imaginarios violentos y dificultades para resolver conflictos en situaciones de aprendizaje que se manifiestan en violencia escolar. Lo anterior me llevó a reflexionar inicialmente sobre cómo enseño a mis estudiantes, qué les enseño, quiénes son mis estudiantes y cuáles son sus necesidades reales de formación. Posteriormente, me pregunté qué hago desde mi práctica que pueda reproducir la violencia: ¿Estoy permitiendo la reproducción de las prácticas violentas arraigadas en la cultura?,  ¿Qué hago desde la en- señanza de las Ciencias Sociales para contrarrestar la violencia escolar y para lograr aprendizajes significativos en mis estudiantes?

Explíquenos cómo estas preguntas la llevaron a transformar su quehacer en el aula.

Inicialmente, las preguntas me permitieron sensibilizarme a mí misma frente a mi compromiso profesional, moral, ético y político con la formación de los ciudadanos que la región y el país necesitan. Luego, me llevaron a la revisión de mis competencias personales y profesionales, descubrí mis debilidades y fortalezas en el dominio epistemológico, pedagógico y didáctico del saber que oriento, lo anterior me permitió transformar mi concepción de pedagogía, didáctica y evaluación. De esta forma empieza a transformarse mi quehacer en el aula porque comprendí que los actos de conocimiento son una acción integrada entre la realidad, la teoría y las emociones; además, si no hay humanización –acuerdo, contacto corporal– en los actos de conocimiento, no hay coherencia entre lo que se enseña, lo que se hace y lo que se dice, y la didáctica juega un papel fundamental en este proceso de integración.

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