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Marzo 7, 2018

La construcción de ciudadanía: ¿Más allá del aprendizaje cívico?

Una crítica del concepto de competencia ciudadana, partiendo de una idea individual y cognitiva de la ciudadanía, siendo que el aprendizaje cívico es esencialmente intersubjetivo y co-construido.

Son conocidos los desafíos y límites de la construcción ciudadana. Sus retos políticos, culturales, étnicos y eco-nómicos demuestran que "lo social" no puede reducirse a una variable o factor que acelera o frena el desarrollo ético-político de los sujetos.

El aprendizaje cívico no puede abordar-se cómo un problema intraindividual referido a aspectos puramente psicológicos, sean cognitivos, afectivo-motivacionales o comportamentales.

El aprengizaje cívico exige asumirse como socialización política y en este sentido tiene que entenderse como un proceso que se efectúa en los diversos universos simbólicos en que cotidianamente los actores sociales nos movemos, en consecuencia, es un proceso de producción y reproducción de significados construido a partir de las interacciones sociales que se dan en los contextos particulares creados por las prácticas interpretativas de la comunidad a las que pertenecen los actores sociales.

De esta forma, el aprendizaje cívico entendido como aprendizaje de una(s) cultura(s) política (s) queda envuelto en los diversos universos simbólicos que las instituciones estatales promueven y legitiman para conservar un escenario democrático relativamente estable, pero la construcción ciudadana no puede reducirse a la corriente principal de la cultura política del Estado.

Como lo demuestra la existencia de diferentes tipos de cultura política, un sujeto puede autorreferenciarse desde dos o más culturas políticas recíprocamente excluyentes entre sí. No es posible considerar entonces que la ciudadanía se construye tomando como referencia una sola cultura política despojada de todos sus retos de género, raza, culturales y religiosos.

Por eso resulta sorprendente que se mi-dan las competencias y la sensibilidad ciudadana en un país con profundas diferencias sociales, culturales y étnicas, desde una perspectiva filosófica kantiana-rawlsiana y una mirada psicológica estructuralista operatoria.

En efecto, en el estudio exploratorio denominado "Comprensión y sensibilidad ciudadana de los alumnos de 5º grado del Distrito Capitar publicado por la Secretaría de Educación en febrero del 2000 se basa en la teoría del desarrollo moral de Kohlberg y teniendo como horizonte filosófico algunos conceptos kantianos y vagas alusiones a Rawls, la prueba se centra en evaluar tres dimensiones de la comprensión y la sensibilidad ciudadana: a) las representaciones de los estudiantes, b) sus formas de razona-miento, y e) el clima escolar y familiar.

Lea el contenido completo en el Magazín Aula Urbana, No 40, del IDEP


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