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Jaime Diego Bedoya Medina
Rector Ilustre

Jaime Diego Bedoya Medina

Colegio Oficial José Antonio Galán

Pereira, Risaralda

De la zanja a la cumbre

La institución Educativa José Antonio Galán, está ubicada en el kilómetro 7 vía Armenia, municipio de Pereira. Fundada en el año 1975.

En el año 1992 llegué al colegio como rector, con el deseo de aportar mi experiencia administrativa anterior. Una vez conocida la realidad de los estudiantes y padres de familia, me propuse transformar la mentalidad pobre de los campesinos, según la cual los sectores populares no tenían posibilidades de ingresar a la Universidad.

Esta comunidad de agregados de finca y pequeños propietarios habían desarrollado sentido de resignación y conformismo con el statu quo. Empecé a crear con ella, los docentes y los padres de familia una nueva concepción según la cual, a partir del conocimiento se lograría mejorar las condiciones de vida. Entonces, trabajé para incentivar en los estudiantes  la convicción de que llegar a la universidad, a pesar de las limitaciones económicas, era posible y probable.

El proceso fue creando las condiciones para que los profesores que no se fueran comprometiendo con el objetivo buscaran la ubicación en otro centro educativo. Los que  aceptaron el reto comenzaron a construir conmigo un nuevo proceso que ponía a los estudiantes y al conocimiento como el centro de la vida escolar.

Replanteamos nuestra relación sindical y determinamos que en adelante el ejercicio de nuestros derechos sindicales no cabalgaría sobre el lomo de los derechos de los estudiantes. Decidimos que cada vez que hubiera reunión sindical o de cooperativas, enviaríamos un delegado y los demás docentes continuaríamos en la labor educativa de cada día. Establecimos como norte y guía del quehacer político y ético la supremacía del BIEN COMÚN. Cansados de la violencia formulé un nuevo postulado: “accederemos al poder  sólo por el conocimiento”. El crecimiento humano se logra con el refuerzo constante de la tabla axiológica. Enseño con el ejemplo que nadie es más importante que el estudiante, los visito en la casa durante los momentos de angustia y dolor. Voy con frecuencia por los salones con énfasis en los más críticos disciplinaria o académicamente. Los insto a conciliar todas sus diferencias y a no tomarse la ley por sus propias manos. Reemplazo a los profesores que no pueden asistir o deben salir improvisadamente del colegio. He construido la cultura de “otra oportunidad”. Pero eso no significa alcahuetería. A todos los estudiantes se les lleva un seguimiento riguroso con información a los padres de familia y aplicación del manual de convivencia adoptado por consenso con toda la comunidad educativa y teniendo especial cuidado en aplicar el debido proceso. Conozco a los estudiantes por su nombre y a los padres de familia. Vivo para el colegio. Llego de primero y me voy bien entrada la tarde. Un resultado tangible de esta práctica educativa es que no tenemos embarazo precoz, ni bandas armadas, ni matoneo, ni droga. Por lo tanto, el ambiente es óptimo para el trabajo y los estudiantes quieren permanecer siempre en el colegio.

He asumido mi labor en cinco ejes fundamentales sin apartarme de los lineamientos legales:

  1. La selección de los miembros de la planta docente, el seguimiento de sus progresos académicos y su labor educativa (pedagógica, axiológica).
  2. La supervisión de los planes de estudio mediante la lectura y revisión de los mismos, la discusión con las áreas de las observaciones que les formulo. La revisión de los planes de mejoramiento y la corrección dialogada con los docentes y el coordinador académico de los temarios para y los exámenes semestrales y finales que aplica el colegio.
  3. Implementación  y apoyo a experiencias significativas: Proyecto de vida. Ritmos de aprendizaje. Hora Democrática. Quinceañer@s. Semillero de investigadores: De la Academia a la reflexión científica. Asamblea sabatina de padres. Jornada extendida. Caza y Desarrollo de Talentos. Estudio Dirigido, intensificación y refuerzo en las 8 escuelas rurales, en jornada de la tarde, entre otros).
  4. Formación humana desde la hora democrática (un espacio de reflexión en valores, actualización de noticias locales, regionales nacionales e internacionales, consejos y una oportunidad para interactuar con cada uno de los estudiantes, escuchar sus opiniones y reclamos.
  5. La constante preocupación por los estudiantes de grado once para que lleguen a la educación superior. Los bachilleres, además de los buenos resultados en la prueba SABER-11, salen bien equipados intelectualmente para enfrentar con éxito el primer semestre universitario que evite la deserción. Esto ha llevado a que desde el año 1996, el colegio se haya clasificado entre nivel ALTO Y MUY SUPERIOR. Además desde 1999, inscribo estudiantes al examen de admisión de la Universidad Nacional, con resultados satisfactorios (en la actualidad hay jóvenes estudiando en esa, la mejor universidad del país).

El colegio desde mi llegada ha tenido muchos cambios tanto en estructura física como por la concienciación hacia el saber. Deseo que el estudio sea la constante, la lectura y la visualización de un mundo que requiere de lectores, críticos y científicos, de jóvenes cultivados para la transformación social.

Poco a poco los padres de familia han entendido la necesidad de que sus hijos permanezcan más tiempo en el colegio y por ello desde el 1997 implementé la jornada extendida con los estudiantes de grados décimo y once, con un descanso de una hora para el almuerzo que ellos traen de la casa o que como en  este año subsidia la Secretaria de Educación. Se intensifican y refuerzan  las asignaturas del núcleo básico del conocimiento. Cada profesor se queda una vez por semana, en las horas de la tarde. Es un programa exitoso con la garantía de la asistencia total de los estudiantes, porque los padres de familia lo aprueban y lo acatan. Es de señalar que los estudiantes están en un radio de acción muy distante del colegio. Regresan a su casa en las horas de la tarde por sus propios medios, casi siempre caminando.

En el proyecto de vida los jóvenes van actualizando sus preferencias futuras, seguros de estar en el camino correcto para alcanzar sus metas profesionales y personales. Los ritmos de aprendizaje les permiten alcanzar su nivelación académica hacia el grado 9º. Estos éxitos se logran porque todos halamos de la misma punta de la cuerda: directivas, docentes, estudiantes y padres de familia.

Los planes y programas, son fortalecidos con el apoyo que gracias a nuestros excelentes resultados académicos, culturales y deportivos, recibimos de instituciones como el Liceo Francés de Pereira, la Universidad Andina, la Universidad Tecnológica, La empresa de Acueducto del corregimiento. Los resultados están a la vista por la referenciación ICFES, el ingreso a la universidad Tecnológica de Pereira y  a la U. Nacional. La mejor constancia de la calidad de los resultados del plantel es que maestros de nuestro colegio, rectores y coordinadores de otras instituciones tienen sus hijos estudiando aquí.

Una de las formas más evidentes del proceso evaluativo de todos los programas, procesos y personas es que la comunidad estudiantil y de padres de familia, evalúan semestralmente la institución.

Los recursos financieros son muy restringidos y se gastan de acuerdo con un plan bien establecido de prioridades, con atención no sólo a la sede central sino a las 8 subsedes que están dispersas en las 16 veredas del corregimiento. Los recursos materiales se entregan con un control estricto a las docentes que los reciben.

El título del proyecto nace de una experiencia dolorosa que recogí al llegar al colegio: los padres de familia y los habitantes del sector señalaban al Galán como un basurero. Hoy la vereda está integrada por personas promovidas, el corregimiento es el sector rural humanamente más desarrollado de Pereira. En cada buseta que pasa por el colegio, siempre van o vienen estudiantes de la universidad. Ya tenemos médicos, ingenieros, abogados, pedagogos, matemáticos, lingüistas, egresados de mi querido colegio Galán.

Esta experiencia ha sido observada y tomada como ejemplo por muchos colegios oficiales y privados del eje cafetero.

Gracias a los excelentes resultados la Alcaldía de Pereira, está terminando una nueva sede que será una de las mejores edificaciones educativas de Colombia.