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Aurora Garay de Olaya
Rector Ilustre

Aurora Garay de Olaya

I.E. Liceo Samario

Santa Marta, Magdalena

La institución educativa, un espacio para re-crear y transformar vidas

“Insertar en la comunidad educativa unas prácticas culturales que se entretejen  con las establecidas, que mejoran la mirada, el hacer y el sentir institucional,  es un logro que suma puntos al proyecto de vida de nuestros estudiantes”.

La Institución Educativa Distrital “Liceo Samario” ubicada a continuación de la Secretaria de Educación del Distrito de Santa Marta, en el barrio Taminaka, atiende estudiantes que vienen de diferentes lugares de la ciudad, éste es el sitio de encuentro cotidiano de 72 maestros y más de 2100 estudiantes en sus tres jornadas y sus dos sedes; tiene todo el legado del CASD (otrora Centro Auxiliar de servicios docentes), la continuidad de algunos de sus docentes, los recuerdos de otra época y una prospectiva que invita a soñar con una institución reconocida y de calidad…. Ese es nuestro reto.

En el año 2010 se recibe no solo la rectoría, sino un espacio de construcción humana con 52 docentes y 1619 estudiantes, algunos de estos con muchas dificultades de convivencia y desempeño académico, un grupo de profesores con mucho compromiso y responsabilidad y otros pocos no tanto, unas aulas y espacios de trabajo en deficientes condiciones de mantenimiento y dotación, pintura, equipos, ambientación, aseo y cuidado; hoy, la institución ha avanzado en los aspectos mencionados, el compromiso de docentes y estudiantes para dar lo mejor de sí es vigente, el reconocimiento del ICFES de ser la mejor institución oficial en convivencia del Distrito, de la Alcaldía distrital al hacer reconocimiento público, y el imaginario social de ser una buena institución, unido a la mentalidad de mejoramiento continuo nos hace diferentes.

Cuando se procede de otro contexto regional y se asume la rectoría de una institución educativa son muchos los desafíos, miradas propias y ajenas que en ella confluyen. Se desarrollan unos tiempos cortos y otros largos, sólo la dinámica que se adquiere determina su extensión, y en los tiempos cortos se identifican, reconocen y se establece con la comunidad educativa la filosofía institucional, misión, visión, organigrama y demás referentes que dan sentido a la organización y a la identidad institucional. Al llegar a la institución estos conexos no estaban explícitos, se han ido construyendo poco a poco, en el tiempo largo, hasta establecer política de calidad, objetivos y procesos, allí se entreteje en la mentalidad de todos los actores de la institución, somos buenos y podemos seguir mejorando.

Además de lo anterior y casi de manera simultánea se hila la historia, esa historia colectiva que narra la memoria porque el devenir y la cotidianidad nos enmarca en una red de significados, de prácticas, de cultura como la plantea Clifford Geertz, desde una descripción densa llena de sentidos, considera las prácticas culturales como “estructuras de significación socialmente establecidas en virtud de las cuales la gente hace cosas”; y en el Liceo Samario los maestros son ejes dinamizadores de la cultura institucional cuya mentalidad y practica construye en su quehacer esa cultura, para ello se reflexiona sobre la resignificacion de prácticas, el sentido de las mismas en pro de la formación de los niños y los jóvenes; se toma un tiempo largo (cinco años) de reflexión, de introspección y de cambio. Para llegar a esto han sido importantes las jornadas pedagógicas, los talleres de formación, consejos académicos, planeación y ejecución del Plan operativo anual y la extensión de redes horizontales, rectoría-coordinación-docentes-estudiantes; psicorientacion-docentes-estudiantes- padres; consejos-rectoría-coordinación-docentes-estudiantes. Tal como sucede con los talleres de padres por ejemplo.

Las redes se construyen con comunicación asertiva reflexiva, se parte de lo establecido y en ello los valores institucionales son el primer pilar: DISCIPLINA, RESPONSABILIDAD y ESFUERZO. La disciplina se concibe como la capacidad de autorregularnos y ser organizados con lo que hacemos; la responsabilidad es el sello de compromiso de cada uno y aquí se encuentra el trabajo académico, el respeto al otro y el esfuerzo que caracteriza al ser humano como agente de progreso y superación. Estos valores se trabajan como referentes básicos de los cuales se derivan otros como el respeto y la solidaridad. Los valores institucionales son los vértices de la malla curricular, se retoman en el quehacer pedagógico, en la cotidianidad escolar, de manera lúdica, normativa, a través de acciones planeadas, ejecutadas y evaluadas como reuniones, encuentros, foro de filosofía, conversatorios, magazín, actividades lúdicas y formativas plasmadas en los proyectos pedagógicos e institucionales, en convenios y en las clases.

Hoy se puede afirmar que muchas de nuestras prácticas han cambiado a partir del referente cultural, el aseo es salud y belleza, el orden y la pulcritud van de la mano, los horarios se respetan y se cumplen, las cuentas se rinden, los logros y las dificultades se comparten y se entreteje una mezcla entre lo ético y lo estético que se combina en el diario caminar, en los espacios y en el encuentro cotidiano.

Y ese cambio va permeando no solo los procesos de convivencia y construcción de proyectos de vida sino también lo pedagógico, evidenciando mejores resultados de aprendizaje en los estudiantes, la institucionalización de un SIE-Sistema Institucional de Evaluación- que es evaluado cada año y mejorado, el mejoramiento progresivo de los resultados de pruebas SABER, la evaluación de todas las actividades que se realizan con el fin de hacerlo mejor próximamente, aportan en la práctica a la construcción de una cultura de la calidad.

Y en ese proceso de mejoramiento hay resultados que evidencian el crecimiento institucional, en el año 2014, el resultado promedio de los resultados de las pruebas externas SABER fue de 52, mientras que en el 2012 fue de 43 y en el 2013 de 44. En los últimos años nos hemos ubicado en un tercer puesto entre las instituciones educativas oficiales del Distrito siendo la que en promedio presenta el mayor número de estudiantes a las pruebas 426 en los últimos tres años. Además 14 estudiantes obtuvieron puntaje mayor a 310. Y 5 estudiantes pudieron estar becados por el Gobierno ya que cumplieron con los requisitos. Solo el 7% de los estudiantes estuvo en Nivel Inferior en la prueba.

Así mismo, es satisfactorio afirmar que como resultado del proceso de mejoramiento en el año 2014 el 35% de nuestros egresados en ese año aprobó las pruebas de admisión de la Universidad del Magdalena en diferentes carreras profesionales, un número significativo de estudiantes continuo sus estudios en el Sena y en otras universidades de la ciudad.

De otro lado y uniendo nudos, en el ejercicio de interacción social es conveniente anotar que la inclusión y la multiculturalidad, no eran consideradas relevantes para atender nuestra realidad con estudiantes de manera pertinente, el liderazgo de docentes en la implementación de proyectos ha permitido que en el segundo año se desarrolle un convenio con Mincultura para trabajar desde las etnias fundamentos multiculturales y de inclusión, donde estudiantes y padres de familia se benefician con formación complementaria en manualidades, tejidos y cursos certificados.

Las anteriores actividades tienen como finalidad el auto-reconocimiento y empoderamiento especialmente de la población afro, donde se incentiva “la identidad étnica que se refiere al propio sentido de pertenencia a un grupo étnico y al ámbito del propio pensamiento, percepciones, sentimientos y consultas que se derivan como consecuencia de ser de un grupo étnico”[1]

En otro orden de cosas, los recursos económicos son dados por el estado en razón de la gratuidad, el Consejo Directivo es garante de planear y revisar la ejecución para su aprobación, pero lo más gratificante es poder ejecutarlos desde la perspectiva de lo público, que pertenece a todos y especialmente a los niños y jóvenes, por eso los adultos y especialmente la rectora es garante de su correcta ejecución y de rendir cuentas de manera detallada cada tres meses por escrito en un espacio de acceso a todos y de cada vigencia. Ese manejo de recursos ha permitido la adecuación de espacios como el restaurante escolar, aulas especializadas, parque cultural, escenarios deportivos y atender las demandas que los docentes hacen para orientar sus procesos pedagógicos entre muchos.

En consecuencia, el estudiante es la razón de ser, de trabajar, de mejorar continuamente en la institución, y en la implementación de acciones articuladas y con sentido transformador, se trabaja en torno a los nueve procesos establecidos desde cada uno de los lideres, desde los equipos de gestión siendo la base el direccionamiento institucional, calidad y el proceso pedagógico, cada uno de los nueve procesos establecidos y de las acciones que se desarrollan se inscriben en el círculo de la calidad (planear, ejecutar, evaluar y actuar).

Al generar una dinámica institucional donde el Ser se prioriza, los estudiantes interiorizan que solo en el ejercicio diario de la escolaridad se adquieren las bases y la visión de una vida mejor generando un sentido de pertenencia hacia si, hacia los otros, hacia su familia y hacia la ciudad, se cambia la forma de ver la vida, y con ello se trasforma también el ámbito familiar y social.

Por último, los conflictos y dificultades se convierten en posibilidades de revisión y mejoramiento intencionado donde las soluciones se plantean conjuntamente, estudiantes, profesores y padres de familia; dependiendo de la dinámica de la situación; todos los días nuestro caminar se ilumina al visualizar una institución que trasforma concepciones de vida que superan los límites de la pobreza y la negación de posibilidades y desde mi rol de líder trasformador me siento feliz de aportar a la formación de mejores seres humanos y a la construcción de un país mejor.



[1]BARANDIKA Esteve y otros. Construir la escuela intercultural. Reflexiones y propuestas para trabajar. GRAO 2007 p 39