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Gobierno escolar y democracia
Enero 25, 2019

Gobierno escolar y democracia

Si desde la escuela comenzamos a cambiar la manera corrupta de hacer política, las nuevas generaciones contarán con mejores gobernantes y programas que beneficien a la sociedad.

En Colombia comenzó el calendario A en los colegios, el cual comprende 40 semanas de clases académicas entre los meses de enero y noviembre. Al principio de año, cada institución educativa debe conformar el Gobierno Escolar de acuerdo en los establecido en la ley 115 de 1994 o Ley General de Educación, la cual, en su artículo 142, establece que cada establecimiento educativo del Estado tendrá un Gobierno Escolar conformado por el rector, el Consejo Directivo y el Consejo Académico, en la conformación de este Gobierno se empiezan a cimentar lo pilares de la democracia.

Admitamos que el éxito o el fracaso para consolidar un sistema democrático depende, en gran medida, de que sus miembros sean sujetos autónomos y solidarios, razón por la cual es que uno de los objetivos de la educación debe ser formar ciudadanos autónomos y solidarios para que hagan parte de un sistema que les permita el progreso y desarrollo propio y de sus comunidades, aun haciendo parte de las minorías.

Recordemos que la concepción moderna de la democracia, entendida ésta como el gobierno de la mayoría de la población, nace de las críticas que la burguesía les hizo a los señores feudales, quienes gozaban de privilegios en razón del poder económico y militar que tenían.

Desde sus inicios aún en América en el siglo XII con la conformación de la Liga Democrática y Constitucional de Haudenosaunee, se definen dos modelos de democracia: una primera entendida como el máximo posible de participación de los ciudadanos en la dirección de la vida pública y la segunda como un gobierno de elites, a las que los ciudadanos otorgan el poder de decidir (Cortina, Adela. Ética sin moral, 1990).

Frente a la primera concepción o a la segunda, es necesario desarrollar la autonomía, la solidaridad y el pensamiento crítico, pues con la proliferación de élites que buscan gobernar en busca de su propio beneficio, lideres populistas que hacen propuestas atractivas para el pueblo pero que en la práctica no son viables, la difusión de noticias falsas, el crecimiento de sectores fundamentalistas que promueven el fanatismo, es necesario una formación ciudadana en los aspectos mencionados desde la escuela.  

Ahora que se acercan las elecciones en las instituciones educativas se deben fomentar prácticas que permitan consolidar la participación en igualdad de condiciones de los candidatos y que estos a su vez presenten programas viables en planta física, horarios, tiempos y presupuestos para que los votantes puedan comparar y analizar la mejor propuesta para así comenzar a erradicar las malas prácticas de compras de votos y amenazas a los electores para que gane determinado candidato.

Si desde la escuela comenzamos a cambiar la manera corrupta de hacer política, las nuevas generaciones contaran con mejores gobernantes y programas que los beneficien como sociedad a diferencia de lo que actualmente ocurre en nuestro país.

Escrito por
Director de Innovación Educativa de la Fundación Compartir
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