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Lo que aprendimos de la educación digital en tiempos de pandemia

“Hoy en el centro debe estar apoyar a la humanidad en el desarrollo de estrategias emocionales mucho más fuertes que los ayuden a ser propositivos y creativos”.

Mayo 8, 2020

La cuarentena nos ha llevado a experimentar nuevas formas de vivir la educación y conectarnos con nuestros estudiantes. Este proceso nos ha dejado algunos hallazgos que han llamado mi atención por la fuerza con la que se han hecho evidentes.

Vale la pena mencionar, que este texto hace parte de las observaciones y reflexiones recogidas con mi equipo en esta pandemia, donde llevamos 5 semanas realizando experiencias de aprendizaje a través de medios digitales con nuestros estudiantes y hemos encontrado lo siguiente:

  • El estudiante es quien aprende: Este concepto no es nuevo, desde los años 60s los padres del constructivismo se han referido a este tema. No obstante, en el aula presencial el docente ejerce algo de presión para que los estudiantes se dediquen a un tema o actividad y aprendan algo; sin esta presencia, el estudiante está llamado a hacerse cargo por completo de su aprendizaje. Esta situación ha marcado aún más que los estudiantes que conscientemente quieren o les interesa aprender, lo lograrán; incluso si la experiencia de aprendizaje no es mediada de forma presencial por el docente.
  • Las competencias para la vida son indispensables: Como el estudiante es quien aprende, requiere autonomía, responsabilidad, compromiso, disciplina y paciencia. Quienes cuentan con mayor desarrollo en estos aspectos, tienden a aprender más o igual en este sistema. Por tanto, es necesario brindar acompañamiento individualizado constante para comprender cómo van avanzado. Aquellos estudiantes con mayores dificultades en estos aspectos, necesitarán apoyo individualizado para organizarse, hacer un horario de estudio, apoyarse en los recursos que les facilitan aprender, etc.
  • Los aspectos emocionales median todo el aprendizaje: Aunque este aspecto también es reconocido por todos los educadores, en el aprendizaje digital ha tomado mucha más importancia, ya que los estudiantes, distanciados de sus docentes y compañeros, están en mayor contacto con sus emociones.

Esto lleva a que el ámbito psicológico de los estudiantes tome más fuerza y se vean detenidos en su aprendizaje cuando un mal manejo emocional los bloquea. Lo más llamativo es que, en muchos casos, los padres no alcanzan a percibir estas emociones y no logran ayudarlos a manejarlas. En este sentido, para nosotros ha sido necesario involucrar a los padres y ayudarles a reconocer señales de alerta para que puedan apoyar a sus hijos en este proceso.

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  • Los programas escolares deben ser revisados y reducidos para priorizar la generación de actividades de interacción y manejo emociones: Como los procesos emocionales toman mucha más importancia, los aprendizajes esperados no son lo más importante. Por tanto, es necesario revisar cuáles son los mínimos necesarios para trabajar con los estudiantes y reorganizar los procesos posteriores, cuando sea posible regresar a los colegios.
  • Los estudiantes no manejan herramientas tecnológicas para el aprendizaje: Los estudiantes son muy hábiles usando herramientas tecnológicas para comunicarse con sus compañeros, pero no sucede lo mismo cuando deben usar herramientas tecnológicas para aprender. Por esto, es necesario siempre hacer una introducción cuidadosa de cada plataforma que se va a utilizar y darles la oportunidad de experimentar con ella antes de usarla en las actividades de clase.
  • Los estudiantes deben ser escuchados a lo largo del proceso: Los estudiantes están viviendo esta situación con las mismas dificultades que los adultos y sus preocupaciones también son grandes. Las encuestas permanentes a los alumnos son un recurso de apoyo que brinda mucha información para el mejoramiento constante de lo que hacen los docentes. Es importante recordar que todos estamos aprendiendo en esta situación.
  • La familia tiene un papel fundamental: Como los estudiantes no cuentan con los docentes y sus compañeros, su único medio de apoyo y soporte son sus padres o acompañantes en casa. Por tanto, hoy son ellos los llamados a notar y brindar soporte en cualquier situación que presente. Es importante que comprendan que hay muchas circunstancias que se escapan de una cámara en una clase o de una conversación por algún medio digital con un docente u orientador. En consecuencia, los padres necesitan capacitación en cómo pueden acompañar a sus hijos en hábitos, aprendizaje y manejo de la situación y las emociones.
  • La planeación es más importante que la misma clase: En una clase presencial un docente puede cambiar de planes si la experiencia no está funcionando, en una actividad virtual es más complejo improvisar. Es recomendable revisar que puedan dividir su planeación por módulos y usando formatos o procesos que sean flexibles y posibiliten que los docentes puedan planear sus actividades de aprendizaje de la forma más adecuada para ellos. Esto incluye los tiempos de entrega.
  • La educación digital es un ecosistema: En estos procesos digitales, todos los aspectos son importantes.  En estas semanas he identificado el siguiente ecosistema digital:

Herramientas: Esto lo teníamos por sentado en los colegios con los materiales y los diferentes recursos. Ahora es necesario revisar que los estudiantes cuenten con un computador, Tablet o celular digital con conexión. En países como Colombia, donde los colegios públicos carecen de estos, toma mucha relevancia la televisión y la radio, aunque es necesario que los productores de estos materiales informen a los docentes de qué forma publican estos recursos, es decir, fecha y orden para que ellos puedan aprovecharlos en las experiencias de aprendizaje e interacciones con los estudiantes.

Estudiantes: Son el eje del aprendizaje y en este proceso digital, depende solamente de ellos que trabajen con los materiales y se esfuercen por aprender.

Familias: Son el soporte emocional y formativo de los estudiantes para desarrollar o mantener las competencias necesarias para que el aprendizaje, a través de medios digitales, sea lo más provechoso posible.

Aprendizaje: Resulta muy intangible, en espacios digitales, medir cuánto aprenden los estudiantes, pero es importante encontrar herramientas para ver cómo avanzan y hacer visible su proceso de pensamiento en el proceso. Para esto, son muy útiles los materiales del proyecto Zero de la Universidad de Harvard. En realidad, las notas no pueden definir los resultados, debe ser el avance de cada estudiante en su aprendizaje.

Aula: También lo teníamos definido en la escuela con la infraestructura, hoy tenemos que pensar qué debe pasar en nuestras interacciones y experiencias de aprendizaje. Todas las actividades de clase deberían integrarse en un aula virtual, entendida como un lugar digital donde mi estudiante se siente seguro, recibe todas las instrucciones que necesita, recibe soporte, recibe afecto, interactúa, aprende, etc.

Los hallazgos de esta nueva educación, nos llevan a reconocer que hoy realmente no estamos viviendo la educación en línea, digital o virtual; hoy estamos respondiendo a una crisis en la que tenemos millones de estudiantes viviendo una situación difícil. Entonces, lo que debemos privilegiar no es el aprendizaje, sino el reconocimiento del ser humano y sus emociones en el centro, para ser su apoyo y soporte en medio de la coyuntura.

El foco no puede ser cuánto aprenden en relación con los contenidos o competencias académicas, hoy en el centro debe estar apoyar a la humanidad en el desarrollo de estrategias emocionales mucho más fuertes que los ayuden a ser propositivos y creativos. Hoy lo importante es cuántas habilidades desarrollan los estudiantes para reconocer y manejar sus emociones frente cambio que el mundo está viviendo. Entonces, lo único primordial en este tiempo son las famosas habilidades para la vida.

Vale la pena cerrar este texto diciendo que lo sucedido sí cambiará la educación para siempre, y creo firmemente que lo que vivimos se puede transformar en una oportunidad para que sus impactos potencien la educación y el aprendizaje porque, definitivamente, nosotros y nuestros estudiantes no seremos los mismos después de lo vivido.

 


Imagen pixabay.com

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Escrito por
Mg. en Administración de Instituciones Educativas del Instituto Tecnológico de Monterrey y directora de bachillerato en el Gimnasio Los Caobos
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Martial Heriberto Rosado Acosta
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Sembré una semilla en la tierra de cada estudiante para que florecieran los frutos del trabajo campesino en el campo que los vio nacer