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Una lucha estudiantil contra la crisis ambiental en Ciudad Bolívar, Bogotá

Por medio del trabajo agrícola y ecológico, la comunidad del colegio José Celestino Mutis ha impulsado la labor de ‘sembrar’ en las nuevas generaciones una conciencia ambiental.

Diciembre 22, 2016

En un espacio de cerca de mil metros cuadrados en una de las zonas verdes de la institución, se levanta el ‘Jardín Agroecológico’, que más que una huerta donde se siembran lechugas, acelgas y cilantro, es un escenario de experimentación y de aprendizajes didácticos y múltiples que tienen como objetivo principal ‘reconectar’ a las personas con la tierra, la comida y el medio ambiente.

El proyecto transversal ‘Jardín Agroecológico: la consolidación de un ambiente de aprendizaje desde la educación ambiental’, que congrega a 9 docentes de diferentes áreas y a decenas de estudiantes de la institución desde sexto hasta once, no solo es una estrategia pedagógica para dinamizar la enseñanza y el aprendizaje de la naturaleza, sino que también es una respuesta desde la educación a la crisis ambiental que padece esta zona rural de la localidad de Ciudad Bolívar.

El colegio José Celestino Mutis, ubicado en el sector rural del Mochuelo, resiente especialmente la contaminación y el deterioro ambiental ya que tiene como vecinos al relleno sanitario Doña Juana y el parque minero industrial de Ciudad Bolívar, lo que representa para esta comunidad educativa conflictos como mala calidad del aire, deforestación, contaminación de las fuentes hídricas y otros asuntos de orden prioritario.

“La apuesta que hacemos nosotros es un trabajo con la tierra, pero en la esencia lo que buscamos es hacer una crítica a las formas en las que estamos conociendo y construyendo el conocimiento en la escuela. Y si uno hace esa crítica, por supuesto debe haber un efecto en las prácticas, entonces a pesar de que uno podría pensar que el resultado son lechugas y acelgas, lo que logramos es abrir el debate de las relaciones que construimos nosotros como humanos con la naturaleza y con los recursos naturales y de las formas que tenemos de acercarnos al conocimiento”, dice la profesora de ciencias naturales, Nancy Bonilla, quien lidera el proyecto junto a Mónica García, Patricia Rojas y otros 5 docentes de diferentes áreas de la institución.

Buscar soluciones viables y efectivas, generadas desde la escuela y desde la educación, para estas cuestiones apremiantes que afectan la vida y la salud de la comunidad, es otro de los objetivos del proyecto. “La crisis ambiental se refleja en muchos terrenos, no solamente en lo ecológico, sino también en los social, en la forma en que la gente responde y se relaciona y esa crisis ambiental. A pesar de que hay una propuesta de educación ambiental desde hace mucho tiempo, el resultado sigue siendo el deterioro de esas relaciones ambientales y ese es el debate que queremos poner sobre la mesa”, destaca la maestra.

Echando azadón, hombro a hombro con los compañeros y los campesinos, cambiando los hábitos alimenticios y las dinámicas de consumo, esta comunidad educativa ya ‘siembra su granito de arena’ en la construcción de una mejor Bogotá rural.

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Comunicador social y periodista.
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Gustavo González Palencia
Gran Maestro Premio Compartir 2008
ogré incentivar en niños y jóvenes el gusto por la música y la ejecución de instrumentos musicales.