El maestro, un ser capaz de transformar contextos a través de sus experiencias significativas.

Una mañana, en la perla más linda de América: Santa Marta, nos encontrábamos mi madre y yo en la búsqueda de un cupo para ingresar a la I.E.D Escuela Normal Superior María Auxiliadora, en donde no creía que un  acontecimiento cambiara mi vida. Es ahí cuando un sentimiento de orgullo nace para formarme como una excelente maestra.

Durante un largo recorrido por transición y  la básica primaria, pude darme cuenta de todas las cosas importantes que hacían mis maestras y las experiencias  inolvidables que contribuyeron a mi vida, como resultado de esto, un amplio fortalecimiento a mi vocación que día a día estaba en búsqueda de ella.

Al ingresar al bachillerato entré en crisis, ese momento en el que todos mis gustos e intereses se juntan y provocan un caos dentro de mi cerebro, ocurriendo una gran confusión acerca de lo que quería estudiar, todo iba ligado a las relaciones interpersonales y a la expresión artística, encontrando así, carreras como comunicación social y periodismo, por otro lado buscaba alguna profesión en la cual yo podía ayudar a muchas personas como lo es la medicina y la psicología. Siempre me ha gustado cada una de estas carreras y si existiera una que abarcara todas, fuera sido mucho mejor, pero como nada en esta vida es fácil, tuve que pasar por varios episodios en donde me frustraba y no sabía lo que realmente quería.

Con el transcurrir de los años, me cuestionaba directamente ¿qué iba a hacer de mi vida sino conseguía una carrera en la cual me sintiera a gusto y abarcara todos mis intereses?, y es el momento en el cual llego a 10°, donde empecé a tener una vinculación con la docencia, donde la relación con los niños fue más grande, donde probablemente podía confundirme más. En ese entonces, realizamos una visita constante a la básica primaria de mi escuela, donde a partir de  una observación directa recogíamos frutos que nos ayudara a construir muchos saberes. Por otro lado, tuvimos una visita a un asentamiento indígena en Don Diego, el cual me permitió tener una visión más amplia de la labor docente en este país; y fue ahí, donde comprendí que existía una carrera que se relacionaba con todos mis gustos: La Docencia.

Ya en 11°, la visión que tenía fue más clara a partir de las docencias directas que realizamos en este grado, donde comprendí que lo mío realmente eran los niños, que esa interacción que se desarrolla en el aula entre maestro-alumno me motivaba a indagar sobre todas las ventajas, las relaciones que presentaba acerca mis intereses, y cada uno de los aspectos que debía tener en cuenta para emprender esta carrera, y así fue, con la ayuda de la psicorientadora de la escuela realizamos unos test de vocación y ahí estuve segura de lo que quería estudiar.

La Escuela Normal Superior María Auxiliadora, cuenta con un Programa de Formación Complementaria, el cual les brinda a las estudiantes normalistas a continuar un proceso más complejo en la formación de maestras, buenas cristianas y honestas ciudadanas, capaces de transformar contextos educativos a través de las practicas innovadoras y creativas. Este programa me ha permitido enamorarme más de la profesión que en un futuro, no muy lejano quiero emprender, también, ha contribuido a un crecimiento intelectual más íntegro y lleno de fortalezas que me permite ser una persona capaz de desenvolverme en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

Si aprendiste a valorar, si aceptas los desafíos y los desacuerdos, si el éxito que buscas en la vida es ser feliz porque haces algo éticamente valioso para los demás y para ti mismo, si eres capaz de retornar el camino y volver a empezar para alcanzar el objetivo, si sabes dar y recibir afecto, si tienes mucha paciencia… entonces tu vocación es sin duda es la docencia.
 

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
Imagen de Ángela Patricia Rivas De León

Ángela Patricia Rivas De León

Estudiante del Programa de Formación Complementaria, de la I.E.D Escuela Normal Superior María Auxiliadora de Santa Marta.

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