Ten en cuenta que lo que jamás pensabas querer ser algún día, puede ser lo que serás siempre y amarás serlo.

Esta es mi historia acerca de cómo lleve a cabo conmigo una de las profesiones más importantes que tiene la vida como lo es la docencia.

Recuerdo que cuando se acercaban los días por culminar mi etapa en el colegio siempre tuve esa inquietud e incógnita acerca de lo que iba a dedicarme posteriormente al bachillerato. Requería hasta de opiniones de personas allegadas que me hablaran sobre los diferentes programas de la educación superior.

El tiempo pasaba y yo con varias ideas que rodeaban mi mente entre a un mundo de confusión en donde decía querer estudiar tal cosa pero a la vez entraba otra idea y no sabía qué hacer.

En primera instancia decidí irme por el campo de la tecnología mediante el programa de ingeniería de sistemas debido a que siempre me ha gustado el mundo virtual y a través de esta vía podía encontrar lo que era de para mí. Por designios de la vida no aprobé el ingreso a dicha carrera y pienso seguramente que fue Dios quien me mando ese mensaje divino dándome a conocer que no era lo que más me apasionaba ser.

Estuve en un tiempo donde me formulaba varias preguntas que me dieran con la respuesta indicada y a su vez con la salida de ese túnel en el que me encontraba.

Un día como otro cualquiera, mi madre docente de la universidad de la Guajira me platicaba sobre los programas que ella ejercía como docente y entre ellos me habló acerca de la educación física. Yo le pregunté: ¿mamá me puedes comentar acerca de esa carrera y las áreas de conocimiento que en ella se ven? puesto que siempre pensé que solo era una asignatura impartida en las instituciones educativas. A raíz de eso quede con ese interés acerca de ella y empecé a buscar por mi propia cuenta más a fondo.

Con lo que había conocido acerca de la educación física decidí a cursar esa carrera en la Universidad de la Guajira en donde he tenido gran cantidad de momentos en los cuales he aprendido cosas que en mi mente nunca pensé saber y a su vez pasando por varias etapas sobre experiencias con diferentes poblaciones.

Llegó el momento en que se dio la gran oportunidad de empezar mi práctica docente en la Institución Educativa Isabel María Cuesta González de la ciudad de Riohacha, sintiendo nervios al pensar el cómo me iría de maestro. A medida que pasaban los días yo me hacía más amigo de mis estudiantes y su vez recibiendo el apoyo de los docentes de la institución de manera positiva. Mi desempeño como profesor cada vez se hacía más notable durante las clases teóricas y prácticas que  impartía. Recuerdo que la máxima emoción que tuve fue ver a mis alumnos decir de manera emocionada “ahí viene el mejor profesor” cada vez que yo me dirigía hacia ellos a iniciar la clase.

Toda esta experiencia vivida me ha dado a conocer que una de las profesiones más hermosas y emocionantes que tiene la vida es la docencia y que jamás pensé ser parte de ella pero he aquí que así sucedió y que no me arrepiento el primer día que inicie mi carrera de la educación física.

 

 

 

 

*Las opiniones expresadas en este blog son responsabilidad estricta del autor.
Imagen de Kenneth Manuel Cuan Vega

Kenneth Manuel Cuan Vega

Estudiante de Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Educación Física Recreación y Deportes de la Universidad de la Guajira.

Compártalo
Califique este artículo
No hay votos aun

Contenidos relacionados

7 cursos en línea enfocados en la enseñanza

Cursos para que maestros y estudiantes comprendan las nuevas metodologías de educación virtual en el mundo. 

La reflexión a partir de un proyecto lecto-escritor

Cavilación sobre la propuesta pedagógica ‘Animales peligrosos que ayudan a escribir’ de la profesora Ruby Arias en el colegio Carlos Arturo Torres, de Bogotá, Colombia.

Participe en el Congreso ‘Educación en la primera infancia’

Aún puede inscribirse a este evento que se desarrollará en la Asociación de egresados Universidad de los Andes, Uniandinos, entre el 1 y 2 de abril de 2016.