Usted está aquí

Virtudes cívicas y COVID-19

“Es importante retomar la educación cívica en las instituciones educativas y que los estudiantes interioricen las virtudes cívicas”

Abril 26, 2020

El aislamiento preventivo obligatorio en todo Colombia por la emergencia sanitaria del Coronavirus COVID-19 inició el martes 25 de marzo a las cero horas e iba inicialmente hasta el día 13 de abril de 2020, como quedó establecido en el decreto 457 del 22 de marzo de 2020. En el mismo se menciona la sentencia de la Corte Constitucional T-483 del 8 de julio de 1999, en la que se establece que ¨el derecho fundamental de la circulación puede ser limitado, en virtud de la ley, pero solo en la medida necesaria e indispensable en una sociedad democrática, con miras a prevenir la comisión de infracciones penales, proteger el interés público, la seguridad nacional, el orden público, la salud y la moral públicas¨.

Posteriormente el Presidente de la República, Iván Duque Márquez el 8 de abril de 2020, expide el decreto 531 en el que amplía el aislamiento preventivo obligatorio de todas los habitantes del país hasta el día 27 de abril, fecha que  se extendió hasta el 11 de mayo de 2020. Sin embargo, si vuelven a funcionar algunos sectores económicos no quiere decir que todos los ciudadanos puedan volver a salir a la calle.

Con estas restricciones legales y morales es donde se requiere poner en práctica las virtudes cívicas. Recordemos que la virtud, de acuerdo con Luis María Cifuentes, es el elemento clave de cualquier antropología moral, ya que sin acciones virtuosas, en contraposición a los vicios, no se podría hablar de acciones moralmente buenas o malas. La historia del concepto de virtud, o el modo en que las distintas sociedades, a lo largo de la historia han, ido redefiniendo lo que entienden por hábitos de conducta virtuosa será el mejor modo de introducirnos en el complejo tema de las virtudes cívicas en nuestra sociedad actual.

Desde los griegos y durante la Edad Media, se tiene claro que la virtud es algo individual y social. Hoy en dia, en en el siglo XXI y en tiempos del COVID-19, no cabe la menor duda, pues es necesario no solo pensar en mi cuidado sino en el de los demás. Sin  virtudes cívicas, practicadas por el conjunto de la sociedad, la democracia se debilita. Sin contar con la participación ciudadana, sin atender a los intereses contrapuestos de los gobernados, sin tener en cuenta a las minorías, es difícil que se cultiven las virtudes cívicas que van acompañadas por un principio ético.

El problema de los países del tercer mundo es que su población toma a la ligera su obligación civil, por ejemplo, sus responsabilidades sanitarias y de movilidad frente al manejo del Coronavirus. Además, se aumenta la frecuencia y la intensidad de la violencia en los hogares. 

Por eso es importante retomar la educación cívica en las instituciones educativas y que los estudiantes interioricen las virtudes cívicas. Así se evitará que suceda, como en ciertos casos, que unos pocos quieren acaparar la mayor cantidad de alimentos posibles sin consideración alguna con los demás; o que otras personas salgan sin ninguna necesidad a la calle, exponiéndose ellos mismos y a los demás a contraer el virus COVID-1. De esta pandemia no siempre se sale bien librado como nos lo dicen los más de 170.000 muertos en el mundo, de los cuales 189 eran Colombianos.

Por eso es que quedarse en casa es, después de todo, una responsabilidad cívica, una expresión de ciudadanía.

 


Imagen

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Boletín de noticias
Registre su correo electrónico para recibir nuestras noticias.
Escrito por
Director de Innovación Educativa de la Fundación Compartir
Promedio: 5 (3 votos)
Estadísticas: .
Rubén Darío Cárdenas
Gran Rector Premio Compartir 2016
Concibo al maestro como la encarnación del modelo de ser humano de una sociedad mejor. Él encarna todos los valores que quisiera ver reflejados en una mejor sociedad.